Nunca paras de aprender a hacer pan

nunca paras de aprender a hacer pan

Nunca paras de aprender, en la vida en general y en esto de hacer pan en particular. Esta entrada no va de dar una receta en concreto (que la doy), no voy a explicar cómo hago panes de espelta, tritordeum o de cualquier otra harina complicada. Corro a escribir esta entrada, más apresuradamente de lo que me gustaría, para compartir con todos los panarras que invierten su tiempo en hacer buen pan en casa reflexiones que he hecho después de hacer este último pan. Y para ver si revivo este blog sobre pan casero que está demasiado parado.

A veces nos empecinamos en hacer un pan, en seguir un método, en copiar una receta que hemos visto o pedido para conseguir aquel pan por el que suspiramos. Hay tantos panes y tantas fotos ahí afuera que a veces es como una pequeña obsesión conseguir los mismos resultados. O abrazamos un método en particular como el que abraza una religión guiado por la fe, olvidándonos de todo lo demás.

nunca paras de aprender a hacer pan

Todo esto viene a cuento de que he hecho algún pan haciendo la larga fermentación en frío en la 1a fermentación antes de formar la pieza y para mí eso estaba (aquí exagero mucho) casi prohibido… Cuando empezaba (ahora hará 2 años) recuerdo que sí solía hacerlo así pero sin resultados buenos. Luego cambié y pasé a formar antes de meter en la nevera y mis panes mejoraron muchísimo. Así es como (creo) lo hace la mayoría, aficionados y profesionales, y sigo pensando que es el mejor método. Pero eso no quiere decir que sea el único válido.

Los caminos de pan son inescrutables y hay varios que te llevan a Roma… digo, al buen pan. Por la logística doméstica he tenido que volver a hacer pan como al principio, formando los panes después de hacer una larga fermentación en bloque en frío, porque así me resulta más fácil y rápido de organizar todo el proceso. Cuando reposa en frío después de formarse, la 1a fermentación se me hace muy larga con las autólisis, los pliegues, preformados, etcétera y necesito invertir 3-4 horas (esto es relativo porque también hay que tener en cuenta la cantidad de masa madre que utilizas o la temperatura, por ejemplo) durante las cuales tengo que ir haciéndole cosas a la masa antes de meter la pieza en la nevera y olvidarme. Haciendo lo contrario, en una hora y media puedo meter la masa en la nevera (quizá incluso menos) y olvidarme durante unas 14, 16, 18, 20 horas… y luego en 3 horas (quizá menos, aunque también podrían ser más, no lo he probado), durante las cuales solo debes formar la pieza, tienes la pieza en el horno.

nunca paras de aprender a hacer pan

En fin, que cada maestrillo con su librillo, pero que sepamos que hay más de un librillo que funciona. Este último que yo he utilizado me ha dado un gran pan, al menos eso nos ha parecido en casa, que para gustos los colores y eso ya es otra historia.

Pa de pagès

pa pagès

Indicació Geogràfica Protegida

El pa de pagès lo asocio a barbacoa, a restaurante en alguna antigua masia donde comer buena carne a la brasa, a “all i oli”, a amigos. Qué mejor ocasión, para hacerlo por primera vez que la cena de la verbena de San Juan, en la que había de todo: carne, barbacoa y amigos. Leer más